En muchas fábricas ya hay sensores, sistemas MES/ERP, cuadros de mando y trazabilidad. Sin embargo, cuando se pregunta por qué sigue habiendo decisiones “a ojo”, respuestas lentas o discusiones sobre “qué dato es el bueno”, casi siempre aparece el mismo problema de fondo: no hay gobernanza del dato.
La gobernanza del dato no es un concepto de oficina. Es el conjunto de reglas, roles y prácticas que hacen que la información industrial sea confiable, consistente y utilizable en el día a día de producción, calidad, mantenimiento y logística.
¿Qué significa “gobernanza del dato” en una fábrica?
No se trata de almacenar más información, sino de asegurar que el dato:
- Tiene dueño (alguien responsable de su calidad y significado).
- Está definido (qué mide, cómo se calcula, con qué unidad, en qué contexto).
- Es trazable (de dónde viene, cuándo se capturó, qué versión aplica).
- Es accesible (para quien lo necesita, en el momento adecuado).
- Es comparable (entre turnos, líneas, plantas o proveedores).
Cuando esto no está claro, aparecen síntomas conocidos: KPIs que no cuadran, informes duplicados, “verdades” distintas según el departamento, y tiempo perdido validando datos en lugar de mejorar procesos.
4 piezas prácticas para implantarla sin burocracia
1) Diccionario de datos operativo (no teórico)
Un documento vivo (idealmente digital) con las definiciones de los KPIs y variables clave: OEE, scrap, paradas, MTBF, consumo energético por referencia, etc. Sin esto, cada área interpreta distinto y la mejora continua se frena.
2) Roles claros: data owner y data steward
- Data owner: responsable del “qué” y del “para qué” (por ejemplo, Producción sobre KPIs de rendimiento).
- Data steward: responsable del “cómo” (calidad del dato, formatos, consistencia, reglas de captura).
3) Calidad del dato como rutina de planta
Pequeños controles diarios/semanales: valores fuera de rango, datos faltantes, duplicados, desconexiones de sensores, cambios de configuración. No es un proyecto IT: es una práctica operativa.
4) “Una sola versión de la verdad” para decisiones críticas
No significa un único sistema, sino un criterio común: qué fuente manda para cada decisión (producción, calidad, energía, mantenimiento). Esto evita debates eternos y acelera la reacción.
¿Qué se gana cuando el dato está gobernado?
- Menos discusiones y más acción: decisiones rápidas con confianza.
- KPIs comparables entre turnos y plantas.
- Mejor coordinación entre Producción–Mantenimiento–Calidad.
- Proyectos de digitalización que escalan sin rehacerse cada vez.
Conclusión
La Industria 4.0 no falla por falta de tecnología; falla cuando el dato no está preparado para sostener la operación. La gobernanza del dato es ese “cambio invisible” que permite que todo lo demás funcione: desde la mejora continua hasta la automatización, la trazabilidad o la eficiencia energética.
Si tu planta ya está conectada, la pregunta no es cuántos datos tienes.
La pregunta es: ¿cuántos de esos datos se pueden usar para decidir sin dudar?